Por Angel Quintanilla Ibarra/ Monitor Político.com
Monterrey, México.- LO PROMETIDO es deuda. El politólogo Miguel Botello se ha preguntado en estos días si quién gana una elección está preparado para gobernar. Lo que nos ha pasado en las últimas elecciones, nos dice que no. Y nos ofreció a partir de esta semana, revisar lo que se necesita para gobernar, para, a la hora de elegir un gobernante no volvamos a cabecear para el lado del golpe.
Dice Botello que, durante décadas, hemos confundido hacer política, ganar una elección y gobernar, que requieren habilidades diferentes...
UNA CAMPAÑA electoral demanda comunicar, persuadir, movilizar simpatizantes, construir una estructura territorial y convencer a millones de ciudadanos en un tiempo limitado. Gobernar exige conducir instituciones, administrar recursos públicos con responsabilidad, tomar decisiones difíciles, resolver conflictos, coordinar equipos de alto nivel, enfrentar crisis y mantener el rumbo incluso cuando las circunstancias son adversas…
¿BUENOS candidatos igual a malos gobernantes?
NO SIEMPRE. Pero mientras una campaña busca ganar confianza, un gobierno debe generar resultados. Por eso no resulta extraño que existan excelentes candidatos que terminan siendo malos gobernantes. Ni tampoco que algunas personas, poco visibles durante una campaña, hayan demostrado posteriormente una extraordinaria capacidad para dirigir instituciones públicas o privadas. El problema comienza cuando como ciudadanos evaluamos únicamente las habilidades necesarias para ganar una elección. Nos dejamos impresionar por un discurso convincente, por una presencia constante en redes sociales, por una campaña creativa o por la popularidad del momento…
SEGÚN el Maestro Botello, rara vez hacemos preguntas como ¿Ha administrado organizaciones complejas? ¿Ha tomado decisiones que afecten a miles de personas? ¿Ha dirigido equipos multidisciplinarios? ¿Ha enfrentado crisis reales? ¿Ha rendido cuentas por los resultados de su gestión?...
GOBERNAR no es prometer. Es decidir…
Y CADA decisión tiene consecuencias para millones de ciudadanos. Nuevo León es uno de los estados con mayor relevancia económica de México. Su gobierno no administra únicamente programas públicos; coordina infraestructura estratégica, impulsa el desarrollo industrial, enfrenta desafíos en seguridad, movilidad, agua, medio ambiente, educación y salud, además de mantener una relación permanente con el sector empresarial, las universidades, los municipios y el Gobierno Federal…
NO EXISTE margen para la improvisación…
LA CURVA de aprendizaje de un gobernador la termina pagando toda la sociedad. Por ello, el primer requisito que deberíamos exigir a cualquier aspirante no es su capacidad para ganar una campaña. Es su capacidad para gobernar desde el primer día. Quizá esa sea la primera gran lección de esta serie, que continuará, como en la televisión y con El Mundial, la próxima semana. Hoy Mike Botello nos dice que “mejor candidato no siempre es quien habla más fuerte. Ni quién aparece más en los espectaculares. Ni quien domina las redes sociales”…
EL MEJOR candidato será quién demuestre, con hechos, que posee las competencias necesarias para conducir uno de los estados más importantes del país. En la siguiente entrega nos ofrece revisar cuáles son esas competencias y por qué algunas de ellas resultan mucho más determinantes que la propia experiencia política. Porque una elección puede cambiar un gobierno. Pero solamente un buen gobierno puede cambiar el destino de una sociedad. Como siempre, usted estimado lector, tiene la última palabra…

