Por Elvia Ochoa Gaona
Ciudad de México.- La inversión social no necesariamente tiene que ser dinero, también es tiempo y talento de la ciudadanía, es el producto de la suma de todos destinado a atender causas sociales que buscan transformar a México, manifestó Jorge Aguilar Valenzuela, presidente del Consejo Directivo del Centro Mexicano para la Filantropía (Cemefi).
El Estado es el gobierno a quien le toca ejercer su función de seguridad, de bienestar, pero el Estado lo componemos todos: los ciudadanos, las organizaciones de la sociedad civil, las empresas, los sindicatos, las universidades, esos somos el Estado.
Cada vez hay más conciencia de entender que el Estado somos todos, filántropos somos todos, No es un tema de recursos, es un tema de la disposición y la voluntad de que quiero ayudar.
Si colaboramos gobierno, empresas, universidades y sociedad civil estaremos construyendo un andamiaje de la suficiente fuerza que nos hará más viable y más fácil resolver los problemas estructurales de nuestro país.
Así como existen empresas socialmente responsables, me gustaría poder decir, cada vez tenemos más directivos socialmente responsables. Y es en la medida que conjuguemos a más ciudadanos responsables, directivos y estudiantes, vamos a transformar el país.
Hoy, por fortuna, en México hay municipios y estados que lo han entendido y están estrechamente colaborando con organizaciones sociales; ojalá esto lo viéramos en más entidades, municipios y lo viéramos en el gobierno federal.
Somos muy buenos en intervención cuando hay terremotos, se activa el sentimiento de la ciudadanía en apoyar. Pero eso debe ser permanente. Debemos participar en la escuela de nuestro hijo, cuidar el parque de la colonia, participar en la iglesia cercana o cualquiera que sea tu religión, y no tirar la basura. Existen decenas de causas que como ciudadanos deberíamos de participar.
Aguilar Valenzuela invito a la ciudadanía a que nos activemos, es lo que va a transformar en el tiempo un proyecto de largo plazo; pero lo que va a transformar verdaderamente a este país es una ciudadanía activa que tome su rol y su papel para que incidamos en tener un Estado.
Citó como ejemplo que las organizaciones de la sociedad civil atienden y cuentan con el mayor nivel de programas de atención a la niñez de este país; son las que atienden al 90 % de los migrantes que llegan a México y cruzan por el país rumbo a los Estados Unidos. Quien atiende a la mayoría de estos migrantes, les da cobijo, alimenta y los acompaña; es la sociedad civil.
Despertar la conciencia de la responsabilidad social entre la ciudadanía
Sin embargo existe una realidad, si en filantropía o responsabilidad social nos comparamos con Canadá, un canadiense participa hasta en 14 causas sociales, mientras que a un mexicano, le preguntas en cuántas causas participa, te responderá ¿qué me estás preguntando? ¿Qué es una causa?. Perdón que sea tan burdo, pero hay un tema que tenemos que activar para despertar la conciencia entre la ciudadanía.
Por otra parte, cada vez hay más empresas que tienen una agenda ESG, vuelvo a insistir, no es un tema de tamaño, ves empresas pequeñas y medianas que dicen que están haciendo un esfuerzo por cumplir con la agenda; cuidar los temas ambiental: cuidar el agua, reciclar los residuos, cuidar el medio ambiente, cuidar la sostenibilidad, y también están buscando temas sociales y de gobernanza.
En el sector empresarial hay talento, los ejecutivos pueden ser filantropos sin donar dinero, tendrían la capacidad de ser consejeros en organizaciones de la sociedad civil para ayudarlas a ser más profesionales y cumplir mejor su propósito social.
En la medida que entendamos que la filantropía no tiene que ver con recursos, sino tiene que ver con la vocación, con la pasión, con el gusto, con el interés de aportar y contribuir, podremos tener millones de filántropos. Y eso es lo que México requiere para su transformación, más ciudadanos filantropos y responsables.
La verdadera transformación nace de la suma de todos. Está comprobado y demostrado que las verdaderas transformaciones no las logra el gobierno. Las verdaderas transformaciones las logra la suma de la sociedad civil, empresas, universidades y los sindicatos, entre otros.
La clave para transformar México: ciudadanía activa y colaboración
Lo que va a transformar verdaderamente a este país es una ciudadanía activa y que la ciudadanía tome su rol y tome su papel para que incidamos en tener un Estado. Busquemos cómo fortalecer lazos de colaboración e inclusive cómo estrechamos lazos de colaboración y que el gobierno entienda, nosotros no competimos, nosotros sumamos.
Necesitamos multiplicar. Esa es la invitación, esa es la reflexión y creo que en la vida que entendamos este mensaje estaremos cumpliendo nuestro cometido a cada uno de los actores, a cada uno de los que nos corresponde incidir en una mejor sociedad.
Y es la combinación, insisto, de muchas de las organizaciones que hoy estamos, que tenemos la fortuna de tener capacidades, infraestructura, y buen gobierno; la suma de todas estas debemos ponerlas a disposición de aquellas que no tienen la fortuna de tener estas capacidades o facilidades. Y en la medida que lo hagamos, estaremos contagiando en el buen sentido, dinámicas de profesionales de institucionalización, de eficacia y eficiencia, y generar una sociedad civil mucho más fuerte, mucho más colaborativa y generando un mayor impacto.
El tema de gobierno no tiene que ver con el tamaño de la organización, tiene que ver de cómo institucionalizo a la organización y despersonalizo las decisiones. Que no sea una persona la que resuelva, sino sean órganos colegiados. Eso es gobierno. Y por más pequeño que seas, tú puedes tener gobierno. No es un tema de tamaño, es un tema de convicción, de despersonalizar las decisiones de una persona a un colegiado.
Creo que el tema final a esta serie de reflexiones que te he compartido, es que las organizaciones tenemos que aprender a decir no. Y nos cuesta mucho trabajo decir no. Porque hay una voluntad, una vocación, un deseo de ayudar.
Pero hay que entender las limitaciones de recursos, talento, capacidades; por lo tanto veo a las organizaciones que en la medida que sepan alinearse y focalizar su propósito, que sepan decir no en algunas acciones, y sepan ser más eficaces y eficientes, van a lograr trascender e impactar como se lo han propuesto.
La sociedad civil tiene que avanzar en la construcción de crear estos consejos que ayuden a organizaciones sociales en la toma de decisiones como un tema central y fundamental para su futuro, de otra manera estarán adoleciendo de transparencia, institucionalidad, mayor claridad en la rendición de cuentas; y que las fundaciones de manera colaborativa estén dispuestas a ayudarles y apoyarlas para que continúen con sus causas.
Necesitamos organizaciones insistiendo en mis planteamientos de colaboración, de eficacia y eficiencia, que tengan una clara definición de su propósito, tengan una muy clara definición de cuál es su fin.
Hay un fenómeno de buena disposición de colaborar, hay muchas organizaciones que les llega un proyecto, dicen sí, lo toman. Les llega otro, lo toman. Y llega otro, y lo toman. Esto las vuelve enormemente ineficientes.
Las organizaciones sociales tiene que encontrar modelos de colaboración mucho más precisos, más fuertes, que amplíen los ámbitos de la colaboración de la sociedad civil. Lo segundo que diría es el que las organizaciones tendrán que enfocarse en las causas principales para las cuales han sido creadas, la vocación de la organización y quitarse muchos programas o proyectos que no están asociados a este tema central, que distraen esfuerzos, que distraen recursos y que reducen impacto.
Este es un universo o es una actividad en el mundo de los negocios que llamaríamos alianzas estratégicas. En el mundo de la sociedad civil hablamos de colaboración, cómo colaboramos las organizaciones para fortalecernos, para hacer frente común en una serie de actividades.
Certificación CEMEFI: credibilidad que abre puertas
Nuestros niveles de crecimiento económico fueron originalmente impactados por este freno significativo en la actividad económica por el COVID, hay sectores que no han logrado todavía reponerse. Y particulamente en el ámbito de la sociedad civil, sin duda hay organizaciones que han logrado sortear este impasse producto de todo este freno que aconteció a nivel global y en particular en nuestro país.
Muchas organizaciones sociales no lo lograron, así como pequeñas y medianas empresas tampoco subsistieron a esta problemática que se debe precisamente de esta combinación de COVID y del tema de salud con un freno importante en la actividad.
Los principales desafíos que están enfrentando actualmente nuestras organizaciones de la sociedad civil en México ante esta incertidumbre en el tema económico; debe entender que tiene una enorme responsabilidad de volverse más eficaz, más eficiente. Dejar de lado el protagonismo para responder a las causas para las cuales ha sido creada o está invitada a contribuir, a colaborar.
Deberíamos buscar como sociedad civil, un ambiente de colaboración, reducir muchos de esos costos y gastos, traducirlos en más recursos para ir a la causa. Por qué cada quién queremos ser 100% autónomos e independientes en todo. Si ofrecemos los mismos servicios y tenemos las mismas funciones, lo ideal es agruparnos para reducir costos para contar con más recursos para la causa y no para gastarlos en tareas administrativas o de otra índole.
Hemos demostrado en algunas regiones del país que hay organizaciones que han entendido este modelo y que hoy se han agrupado y las atiende un mismo despacho de contadores a varias. Y las atiende un mismo despacho de abogados a varias. Y las asesora un mismo fiscalista a varias.
Hay organizaciones sociales que el 70 o 80% de sus presupuestos operativos venían de ayudas internacionales, y representa un impacto significativo, si hay una reducción significativa de recursos, primordialmente de la USAID, organización que canalizaba muchos de estos fondos de los Estados Unidos.
Pero insisto, sigue habiendo muchas organizaciones extranjeras y también las hay en México, que tienen recursos, que están en la línea de poder apoyar a muchos proyectos, pero evidentemente, déjame decirlo, en el término de la pelea por esos recursos, de la búsqueda por esos recursos, te obliga a ser mucho más eficaz, mucho más profesional y demostrar por qué tu proyecto, por qué tu causa debe ser receptora de ese nivel de apoyo.
En este sentido hemos podido comprobar y muchas nos lo han dicho, la certificación les ha ayudado cuando las fundaciones o organizaciones presentan proyectos sociales, al demostrar que han sido certificadas por una institución como el Centro Mexicano para la Filantropía, lo que da credibilidad en su rol, en su actividad y les facilita acceder a los recursos.
El acompañamiento de Cemefi es mejorar tu gobierno, demostrar que tienes un administración transparente, talento propio y el talento de terceros que te acompañan para profesionalizar el trabajo que realizan en las causas sociales.

