Por Reyes Gamez
Monterrey, México, Agencia de Noticias 3er Sector.- Hablar de dinero suele estar rodeado de prejuicios, culpa y silencios incómodos. Sin embargo, para el empresario y autor Adalberto Ortiz Ávalos, el verdadero problema no es el dinero en sí, sino la relación emocional que las personas construyen con él. Esa es la premisa central de su libro Poderoso compañero es el dinero, publicado por Editorial Océano, una obra que invita a repensar las finanzas personales como una herramienta de bienestar y desarrollo humano.
“La educación financiera me ha acompañado toda la vida, pero ha ido creciendo a la par de mi crecimiento personal”, afirma el autor. Desde su experiencia, sostiene que una relación sana con el dinero amplía las posibilidades de alcanzar proyectos de vida más plenos y sostenibles. “Si las personas tomaran conciencia de todo lo que implica una relación sana con el dinero, tendrían muchas más posibilidades de lograr sus sueños”.
Toda decisión financiera es una decisión emocional
Uno de los principales aportes del libro es romper con la idea de que las finanzas son únicamente un asunto lógico o matemático. Ortiz Ávalos lo explica con claridad: “Toda decisión financiera es una decisión emocional”. Antes de calcular números, las personas gastan, ahorran o invierten impulsadas por emociones como la necesidad de reconocimiento, la búsqueda de seguridad o el deseo de pertenencia.
“Primero está el porqué gastamos o ahorramos; eso viene desde adentro. Lo financiero viene después”, señala. La falta de conciencia emocional, advierte, suele derivar en decisiones impulsivas que generan endeudamiento, estrés y frustración financiera. El objetivo, entonces, no es juzgar el comportamiento, sino comprenderlo para tomar decisiones más inteligentes y responsables.
El dinero no es bueno ni malo: es una herramienta
El autor también cuestiona la carga moral que históricamente se le ha impuesto al dinero. “El dinero no es ni del diablo ni de Dios. Es dinero. Lo usas y te sirve para tu vida”, afirma. Desde su perspectiva, el problema surge cuando el dinero se convierte en un fin en sí mismo o en el principal indicador del valor personal.
Ortiz Ávalos recuerda que, incluso desde una visión ética y espiritual, la riqueza no es condenada, sino el apego desmedido a ella. “El amor al dinero es el gran corruptor, cuando confundes tu valor como persona con algo material”, explica. Esta confusión, añade, suele reforzarse desde la infancia y se manifiesta en la vida adulta a través del consumo y el estatus.
Gastos hormiga, fraudes y decisiones inconscientes
El libro aborda situaciones cotidianas que afectan a personas de todos los niveles socioeconómicos. Uno de ellos son los llamados gastos hormiga, que pueden representar hasta el 20% del ingreso mensual. “No importa si eres empresario o tienes un pequeño negocio; a todos nos pasa”, advierte el autor.
También dedica un capítulo a la prevención de fraudes financieros, donde plantea una regla básica: “Si es muy bueno para ser cierto, es muy bueno para ser cierto”. Para Ortiz Ávalos, aprender a proteger el dinero es tan importante como saber ganarlo o invertirlo, especialmente en un contexto donde las estafas financieras son cada vez más comunes.
Tarjetas de crédito y endeudamiento responsable
Otro de los puntos clave es el uso del crédito. “Un crédito no es una extensión de tu ingreso, es una extensión de tu capacidad de gasto”, subraya. Endeudarse para lujos o caprichos, afirma, suele ser una de las decisiones financieras más costosas, mientras que el crédito bien utilizado puede ser una herramienta de crecimiento cuando genera un retorno o ayuda a enfrentar una emergencia real.
Ahorro, retiro y educación financiera para la vida
Ortiz Ávalos insiste en la importancia de planear el retiro desde hoy. “Independientemente de a qué te dediques, todos tenemos que tener un plan de ahorro para el retiro. No hay mejor momento para empezar que ahora”, señala. A través de ejemplos sencillos, el libro explica conceptos como el interés compuesto y la inversión responsable, con un lenguaje accesible que busca eliminar el miedo a las finanzas.
Para el autor, la educación financiera es, en el fondo, educación para la vida. Por ello, Poderoso compañero es el dinero está escrito con un tono cercano, como una conversación cotidiana, que permite al lector identificarse con las experiencias y reflexionar sobre sus propios hábitos financieros.
Hacerse amigos del dinero
El mensaje final del libro es claro y contundente: aprender a convivir con el dinero sin ponerlo en el centro de la identidad personal. “Ojalá que aprendan a hacerse amigos del dinero, pero que el dinero nunca sea su mejor amigo”, concluye Ortiz Ávalos.
En un contexto donde el bienestar financiero es clave para la estabilidad personal, familiar y social, esta obra se presenta como una guía práctica y consciente para quienes buscan tomar mejores decisiones económicas y construir una relación más sana y sostenible con el dinero.
