Ciudad de México.- A la Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. A la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México., A la Agencia de Atención Animal de la Ciudad de México, AGATAN., A todas las organizaciones que luchan por la vida y los derechos de los animales.
A la sociedad mexicana.
En las altas horas de la noche del 10 de diciembre de 2025, la Fundación Haghenbeck violentó las instalaciones del Refugio Franciscano, A.C., ubicadas en el kilómetro 17.5 de la carretera México – Toluca.
Lo más escandaloso es que lo hizo bajo la fachada de una supuesta legalidad que nadie cree: ejecutaron una orden judicial plagada de mentiras e irregularidades y que NO está firme, pues aún corre el plazo del Refugio Franciscano para pedir una apelación en contra de la misma. Como saben perfectamente que esa orden judicial no puede sobrevivir al más básico análisis de legalidad, corrieron a ejecutarla a escondidas, en la noche, en lo oscurito y con personas embozadas. Este atropello es una clara violación a los derechos del Refugio Franciscano y de los más de mil animalitos que hemos rescatado y cuidamos día a día para que tengan una vida digna y en paz.
La Fundación Haghenbeck, rompió cerraduras, desalojó a los empleados del Refugio y se apoderó de las instalaciones, sin importarles las consecuencias.
La Fundación Haghenbeck no conoce los protocolos y las normativas de atención, cuidado y manejo de los animales protegidos por el Refugio Franciscano. No existe manera alguna de que la Fundación garantice el bienestar de los animales sanos, los de edad avanzada, los que tienen enfermedades crónicas degenerativas, y mucho menos de aquéllos con comportamiento feral. Se necesitan expertos en la materia y personas que tengan la confianza de los animalitos. Se necesitan personas que sepan como clasificarlos, como pasearlos, como asearlos y como guardarlos en la noche. Hacemos responsable a la Fundación Haghenbeck del bienestar de los animales y de las personas que resulten lesionadas a partir de que ellos tomaron el control del refugio. Por lo pronto, ya se les escaparon varios animalitos. Necesitamos que se garantice su bienestar y su vida.
La Fundación Haghenbeck le está quitando a CDMX un refugio con más 45 años de experiencia y además violenta la voluntad de don Antonio Haghenbeck de la Lama, que fue quien le entregó al Refugio Franciscano este espacio en comodato por 99 años. Por codicia y dinero, los integrantes de la Fundación traicionan su memoria y legado.
A quienes formamos parte del Refugio Franciscano no nos motiva ni nos mueve nada más allá de la salud y bienestar de nuestros animalitos. En ese tenor, dirigimos a todas las autoridades a la Fundación Haghenbeck y a la sociedad en general, el siguiente:
PLIEGO PETITORIO
Primero.- Para garantizar las condiciones de vida, salud e integridad física y emocional de los perros y gatos a cargo del Refugio Franciscano se necesita el ingreso, inmediato y urgente, de una comisión del Refugio a las instalaciones para verificar la prestación de los cuidados diarios esenciales de atención médica individual y continua, comida, agua, limpieza y recreación. Nuestros animalitos llevan más de 36 horas de sufrimiento que tiene que parar ya.
Segundo.- La Fundación Haghenbeck está obligada al cumplir inmediatamente el acuerdo suscrito en diciembre de 2022 ante tribunales mediante el cual se comprometió a construir las instalaciones necesarias para el bienestar animal de los perros y gatos franciscanos en el predio donado al Refugio ubicado en Texcoco, Estado de México.
Tercero.- La Fundación Haghenbeck está obligada a respetar y observar la Ley de Protección y Bienestar Animal de la CDMX. Ninguna resolución judicial (que además no está firme pues se puede apelar) puede ir en contra de la vida y el bienestar animal de los animales protegidos por el Refugio Franciscano, A.C.
Cuarto.- Hacemos a la Fundación Haghenbeck responsable de la integridad, salud y bienestar de nuestros animalitos, así como de la eliminación de las fuentes de trabajo de los cuidadores contratados por el Refugio Franciscano, A.C. que han dedicado su vida a la atención y cuidado de nuestros animalitos, por lo que pedimos a las autoridades se tomen medidas inmediatas al respecto.
Quinto.- Solicitamos a las autoridades de gobierno de la Ciudad de México intervengan para solucionar la situación generada por la Fundación Haghenbeck que contradice su discurso falso de empatía y trato digno de los animales, más aún cuando consta en el Registro Público de la Propiedad en la Ciudad que le Fundación vendió el predio en 2020, venta que se consumó por completo en 2023. Por si fuera poco, cambió el uso de suelo del predio para permitir la construcción de vivienda multifamiliar, es decir, edificios de departamentos.
Lo anterior evidencia las verdaderas intenciones de la Fundación: despojar al Refugio Franciscano del predio para realizar un desarrollo inmobiliario gigantesco en perjuicio de más de 160 mil metros de bosque y área natural que dejó Don Antonio para el destino exclusivo del cuidado de los animales desamparados.
Sexto.- Exigimos que se nos respete el derecho a cuidar y velar por el bienestar de nuestros animalitos. Estamos dispuestos a hacerlo bajo la supervisión de cualquier autoridad, pues de hecho hemos estado bajo la vigilancia de las autoridades por más de 45 años. Estamos dispuestos a que los medios entren cuando quieran a verificar el estado de nuestros animalitos y que los vecinos de esta Cuidad, de manera ordenada, nos sigan visitando y obsequiando trabajo voluntario, como lo han venido haciendo durante años— la última vez hace apenas 2 semanas. En suma, estamos dispuestos a dar la cara ante la sociedad y las autoridades. Nosotros no actuamos de noche, esbozados y en lo oscurito. Pero no estamos dispuestos a seguir viendo cómo se extravían y sufren nuestros animalitos. ¡Exigimos se nos devuelva el cuidado de ellos!

