Acuacultura regenerativa: una alternativa para el aprovechamiento responsable
Por Reyes Gamez
Monterrey, México, Agencia de Noticias 3er Sector.- En el marco del Día Nacional de la Totoaba, que se conmemora el próximo 7 de octubre, Santomar destaca el papel de la ciencia, la acuacultura regenerativa y el trabajo colaborativo en la conservación de esta especie endémica del Golfo de California.
A través de su programa “Totoabas a la Mar”, que desarrolla desde 2015, la empresa mexicana de acuacultura regenerativa ha liberado más de 310 mil ejemplares juveniles de totoaba en el Mar de Cortés.
En junio de 2026, Santomar realizó la onceava edición del programa en el municipio de Mulegé, Baja California Sur, donde fueron liberados 40 mil juveniles de totoaba (Totoaba macdonaldi) para integrarse nuevamente a su hábitat natural.
Para Santomar, la conmemoración del Día Nacional de la Totoaba representa una oportunidad para reconocer el conocimiento generado durante más de una década y los avances en las acciones encaminadas a contribuir a la conservación de la especie y de los ecosistemas marinos del Mar de Cortés.
La historia de la totoaba ha estado marcada durante décadas por los esfuerzos para garantizar su conservación. Al tratarse de una especie endémica del Golfo de California, su protección representa un desafío que involucra tanto la investigación científica como la generación de alternativas para un aprovechamiento responsable de los recursos marinos.
La pesca silvestre de totoaba se encuentra sujeta a una veda permanente en México, mientras que los esfuerzos de conservación buscan contribuir a mantener y recuperar las poblaciones de esta especie.
Ciencia y conservación
Los resultados de los programas de protección también se han reflejado en evaluaciones internacionales. En 2021, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reclasificó a la totoaba de la categoría de peligro crítico a vulnerable dentro de su evaluación global.
Este cambio en la clasificación representa una modificación favorable en la evaluación internacional de la especie, aunque también mantiene el llamado a continuar con las acciones de protección y conservación a largo plazo.
“Trabajar con una especie como la totoaba implica una gran responsabilidad y un compromiso permanente con su conservación. Esta fecha nos recuerda la importancia de seguir generando conocimiento que nos permita tomar mejores decisiones sobre el cuidado de nuestros recursos marinos”, señaló Pablo Konietzko, director ejecutivo de Santomar.
Agregó que la empresa conoce a la totoaba desde su nacimiento y ha desarrollado capacidades para acompañarla durante las diferentes etapas de su ciclo de vida.
“Esa experiencia única nos permite asumir un papel activo y una responsabilidad concreta con el futuro de la especie y de su hábitat”, expresó.
Acuacultura regenerativa y trazabilidad
De acuerdo con Santomar, detrás del programa “Totoabas a la Mar” existe un modelo de acuacultura regenerativa orientado a conocer y acompañar el ciclo de vida de la totoaba.
Desde el nacimiento de los ejemplares hasta su eventual liberación, la empresa señala que aplica protocolos de manejo, bienestar animal y trazabilidad que permiten identificar el origen de cada pez y rastrearlo hasta sus reproductores.
Este conocimiento también ha permitido, según la compañía, desarrollar una alternativa para el aprovechamiento legal de la especie mediante ejemplares producidos bajo sistemas controlados.
Santomar señala que actualmente es la única empresa que produce totoaba a escala comercial bajo protocolos propios de trazabilidad, con los que busca garantizar la certeza sobre el origen de los ejemplares destinados al aprovechamiento.
Más allá de las cifras
A lo largo de sus once ediciones, “Totoabas a la Mar” también ha buscado involucrar a comunidades locales y diferentes actores relacionados con la conservación de los ecosistemas del Mar de Cortés.
Para Santomar, el propósito del programa va más allá del número de ejemplares liberados, al incorporar acciones de sensibilización y conocimiento sobre la importancia de la totoaba y la protección de su hábitat.
Con más de 310 mil juveniles liberados, el programa continúa como parte de las acciones impulsadas por la empresa alrededor de la conservación de la especie, mientras la ciencia y la acuacultura buscan generar alternativas que permitan conciliar la protección de los recursos marinos con su aprovechamiento responsable.

