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EEUU asegura que ataques aéreos paralizaron programa de armas químicas de Siria

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Los países occidentales dijeron que la ofensiva buscaba prevenir nuevos incidentes con armas químicas en Siria.

Por Steve Holland y Tom Perry

WASHINGTON/BEIRUT (Reuters) - Las potencias occidentales dijeron el sábado que sus ataques con misiles golpearon al corazón del programa de armas químicas de Siria, pero parece poco probable que la ofensiva altere el curso de la guerra civil de siete años en el país.

 

Estados Unidos, Reino Unido y Francia lanzaron 105 misiles durante la noche, en represalia a un supuesto ataque con gas venenoso en Siria, e impactaron lo que el Pentágono describió como tres instalaciones de producción de armas químicas, incluyendo un centro de investigación y desarrollo en el distrito de Barzeh en Damasco y dos cerca de Homs.

El bombardeo fue la mayor intervención de Occidente contra el presidente sirio, Bashar al-Assad, y su aliado Rusia, pero los tres países dijeron que los ataques se limitaron a las capacidades de armas químicas de Siria y no buscan derrocar a Assad ni intervenir en la guerra civil.

Es poco probable que el ataque aéreo, denunciado por Damasco y sus aliados como un acto de agresión ilegal, altere el curso de una guerra que enfrenta a numerosas facciones y ha dejado al menos medio millón de muertos.

"Creemos que al impactar en particular Barzeh, atacamos el corazón del programa de armas químicas sirias", dijo el teniente general Kenneth McKenzie a los periodistas en el Pentágono.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que la operación fue un éxito en una publicación por Twitter en la mañana y proclamó "misión cumplida".

Sin embargo, McKenzie reconoció que aún quedan elementos del programa de armas químicas de Siria y que no podía garantizar que el país no sea capaz de realizar un ataque químico en el futuro.

En una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad en Nueva York, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, sostuvo que Trump le dijo que Washington estaba "totalmente listo" para atacar a Siria otra vez si Assad usaba armas químicas nuevamente.

En la reunión, Rusia dijo que los ataques liderados por Estados Unidos complicarán los esfuerzos de la ONU por mediar una solución política al conflicto en Siria.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores dijo el sábado que los ataques liderados por Estados Unidos en Siria eran "inaceptables e ilegales".

Siria divulgó un video mostrando el destruido centro de investigación, pero también uno del presidente Bashar al-Assad llegando al trabajo como de costumbre, con la leyenda "mañana de resistencia".

Diez horas después de los ataques aún se levantaba humo desde los restos de cinco edificios destruidos en el Centro de Investigación Científica Sirio, en Barzeh, donde según un empleado se investigaban y desarrollaban compuestos médicos.

No hubo reportes inmediatos sobre víctimas.

Rusia había prometido responder a cualquier ataque contra su aliado, pero el Pentágono informó que los sistemas de defensa antiaérea rusos no fueron utilizados. Siria disparó 40 misiles tierra-aire, pero sólo después de que el ataque había terminado, sostuvo el Pentágono.

"Confiamos en que todos nuestros misiles alcanzaron sus objetivos", dijo McKenzie.

Los países occidentales dijeron que la ofensiva buscaba prevenir nuevos incidentes con armas químicas en Siria, tras un supuesto ataque con gas venenoso el 7 de abril en Duma que dejó 75 muertos. Los países concluyeron que el gobierno de Assad era responsable por esto.

La primera ministra británica, Theresa May, describió la incursión como "limitada y enfocada", sin la intención de derrocar a Assad ni intervenir mayormente en la guerra.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Jim Mattis, describió la ofensiva como "un golpe único".

TRES OBJETIVOS

Washington dijo que sus objetivos eran un centro cerca de Damasco para investigación, desarrollo, producción y prueba de armas químicas y biológicas, otro de almacenamiento de armas químicas cerca de la ciudad de Homs y un tercero también cerca de Homs que almacenaba equipos de armas químicas y alojaba un puesto de comando.

El Pentágono dijo que había agentes de armas químicas en uno de los objetivos alcanzados y que los ataques habían paralizado significativamente su capacidad de producir estas armas.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió moderación a todos los estados para evitar una escalada en Siria, pero agregó que las acusaciones de un ataque con armas químicas exigen una investigación.

Los medios estatales sirios calificaron el ataque como una "violación flagrante de la ley internacional". El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, dijo que el ataque a Siria era un crimen.

El organismo mundial de control de armas químicas, la OPAQ, envió un equipo para evaluar el supuesto ataque con gas de la semana pasada. El ataque del sábado tuvo lugar antes de que los inspectores tuvieran la oportunidad de reunir pruebas sobre el terreno.

Rusia, cuyas relaciones con Occidente se han deteriorado hasta niveles de hostilidad no vistos desde la Guerra Fría, ha negado que el ataque con armas químicas de la semana pasada haya ocurrido e incluso acusó a Reino Unido de escenificarlo para avivar la histeria antirrusa.

No obstante, Damasco y sus aliados también dejaron en claro que lo consideraron un hecho aislado, que probablemente no perjudicará significativamente a Assad.

Un responsable de una alianza regional que respalda a Damasco dijo a Reuters que los centros que fueron atacados habían sido evacuados hace días gracias a una advertencia de Rusia. "Si termina y no hay una segunda ronda, se considerará limitado", dijo el funcionario.