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Buenas noticias para los niños con asma en edad escolar

Desarrollo
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Ciudad de México.- La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) autorizó el uso de tiotropio para el manejo de niños mexicanos con asma en edad escolar que a pesar de estar en tratamiento de control persisten con síntomas, ya que este medicamento, desarrollado por Boehringer Ingelheim, mejora significativamente la función pulmonar incrementando la calidad de vida de los pequeños a partir de los 6 años de edad que cursaban con asma de difícil control.

 

Esta es la segunda indicación para el tratamiento del asma (la primera fue en adultos) que la autoridad sanitaria concede a este broncodilatador, luego de que fuera aprobado en tiempo récord por otras agencias regulatorias como la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos y la European Medicines Agency (EMA) de la Unión Europea debido a sus beneficios terapéuticos.

En opinión del Dr. Jorge Iván Rodríguez Martínez, neumólogo pediatra del Centro Médico Coyoacán, tiotropio es el anticolinérgico inhalado de acción prolongada (LAMA) de mayor experiencia clínica a nivel mundial en el tratamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), y el hecho de que ahora esté disponible para la atención de infantes con asma de difícil control representa un avance que modificará el curso de esta enfermedad respiratoria, la cual puede llegar a ser incapacitante y potencialmente mortal.

Indicó que en la actualidad más de la mitad de los niños con asma en edad escolar no están bien controlados a pesar de que reciben corticoides inhalados o un agonista beta 2 de acción prolongada (LABA) como terapia estándar. “En muchos casos incrementar la dosis de alguno de ellos no ofrece más beneficios. Y es que la medicación habitual sólo alivia la inflamación de las vías respiratorias y el broncoespasmo, pero no ofrece una solución definitiva, por lo que los pacientes experimentan un aumento progresivo (agudización) de síntomas como tos, falta de aire, sibilancias y opresión torácica, dando lugar a lo que se conoce como crisis o exacerbaciones”.

Señaló que un buen tratamiento farmacológico no sólo es aquel que controla las manifestaciones clínicas de la enfermedad, la estabilidad funcional y reduce la utilización de medicamentos de rescate, sino que prevé las recaídas futuras[1].  Por eso, dijo que contar con una nueva opción terapéutica es una alentadora noticia para los padres de los pequeños con asma que permanecen sintomáticos, pues al adicionarse tiotropio al tratamiento de mantenimiento no sólo mejora los síntomas, sino que también reduce el riesgo de exacerbaciones que representan un gasto superior al 15% del ingreso familiar y son el principal motivo de urgencias médicas, hospitalización y muerte prematura[2][3].

“La evidencia científica demostrada por este anticolinérgico de acción prolongada fue suficiente como para que recientemente se modificaran las Guías Internacionales de Tratamiento de la Global Initiative for Asthma (GINA)[4] y las Guías Mexicanas de Asma (GUIMA 2017)[5]“, sostuvo.

En tanto, el Dr. Gabriel Escobedo Arenas, neumólogo del Centro Médico Nacional La Raza del IMSS, sostuvo que el asma bronquial es una enfermedad crónica que no tiene cura y una de las causas más comunes de ausentismo escolar. “Principalmente afecta a la población infantil y existen factores genéticos y ambientales que interactúan para que se desarrolle: la predisposición hereditaria a presentar alergias, antecedentes familiares (padre o madre asmáticos), contacto con alérgenos que se transportan por el aire (ácaros, hongos ambientales, polen, etc.), exposición a infecciones virales en los primeros meses o años de vida o a irritantes como el humo del tabaco; incluso, el antecedente personal de rinitis alérgica mal controlada o la obesidad”.

Por esa razón afirmó que, además de un diagnóstico oportuno, el objetivo del tratamiento es que los pequeños puedan llevar una vida normal. En este sentido, hizo hincapié en que la educación para el auto-control es fundamental en el éxito del tratamiento integral, lo que implica que es muy importante que tanto los menores, sus padres de familia y los maestros estén informados sobre la enfermedad, y aprendan a tomar decisiones compartidas con su médico especialista a la hora de elegir el tratamiento y la dosis.

Por su parte, el Dr. Carlos Báez Loyola, Director de la Clínica de Asma y Alergia del Hospital Médica Sur, señaló que en México el asma está dentro de las 15 primeras causas de mortalidad en población general y anualmente se registran más de 4 mil muertes[6] debido a las crisis que se presentan con más frecuencia en ciertos periodos del año como la temporada invernal. En esta época aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias, sobre todo en niños y adultos mayores de 65 años de edad, que son los grupos más vulnerables.

Y es que, “a pesar de que actualmente el asma tiene un buen tratamiento, muchos pacientes pediátricos no acaban de responder bien a los medicamentos habituales, tienen poca adherencia terapéutica o hacen un uso inadecuado de sus inhaladores y es, en este grupo, donde la adición de tiotropio otorga la oportunidad de alcanzar el control”, destacó.

En cuanto a este punto, agregó que tiotropio viene unido a otra innovación, ya que se administra con un dispositivo inhalador de última generación y fácil de utilizar por los pequeños (Respimat). “A diferencia de otros inhaladores, éste permite que las partículas microscópicas del medicamento penetren mejor las vías aéreas, mejorando así la eficacia”.

Finalmente, explicó que como el asma es un padecimiento respiratorio, los pacientes están más sensibles a presentar inflamación de los bronquios y limitación del flujo de aire hacia los pulmones como resultado de la exposición al aire frío. De modo que para alguien que vive con esta condición, el invierno pude significar todo un desafío si no toma las siguientes medidas precautorias:

1.        Mantener el entorno libre de factores desencadenantes.

2.        Evitar cambios bruscos de temperatura, abrigarse bien y cubrir nariz y boca al salir.

3.        Asegurarse de llevar una alimentación saludable, hacer ejercicio y mantenerse hidratado.

4.        Vacunarse contra la influenza.

5.        Tomar la medicación que se haya prescrito.

6.        Usar bien los inhaladores.

7.        Tener un plan de crisis frente al asma.